Allí donde está el necesitado.
Alexis Rodriguez Diaz
Hoy te comparto una historia de Anthony de Mello, me gusta; es una forma de entender la labor del buen samaritano,
ENCONTRARSE CON DIOS
El ermitaño en la oración oyó claramente la voz de Dios. Le invitaba a acudir a un encuentro especial con Él. La cita era para el atardecer del día siguiente, en la cima de una montaña lejana.
Temprano se puso en camino, se encontró a varios campesinos ocupados en intentar controlar y apagar un incendio declarado en el bosque cercano, que amenazaba las cosechas y hasta las propias casas de los habitantes. Reclamaron su ayuda porque todos los brazos eran pocos. Sintió la angustia de la situación y el no poder detenerse a ayudarles. No debía llegar tarde a la cita y, menos aún, faltar a ella. Así que con una oración que el Señor les socorriera, apresuró el paso ya que
había que dar un rodeo a causa del fuego.
Tras ardua ascensión, llegó a la cima de la montaña, jadeante por la fatiga y la emoción. El sol
comenzaba su ocaso; llegaba puntual por lo que
dio gracias al cielo en su corazón.
Anhelante esperó, mirando en todas las direcciones. El Señor no aparecía por ninguna parte. Por
fin descubrió, visible sobre una roca, algo escrito:
“Dispénsame, estoy ocupado ayudando a los qu
sofocan el incendio”.
Entonces comprendió dónde debía encontrarse
con Dios.
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