147 Máximas de Delfos y Nuestro Hoy.
Por Alexis Rodriguez Diaz.
Hoy te comparto un pequeño compendio de las sabias máximas dejadas en el antiguo templo de Delfos. El Templo de Delfos se encuentra en Delfos, una antigua ciudad griega ubicada en la ladera sur del monte Parnaso, en la región de Fócida, en Grecia. El Templo de Delfos era un complejo religioso dedicado al dios griego Apolo, considerado el centro del mundo y el oráculo más importante de la antigua Grecia. El templo fue construido en el siglo IV a.C. y se cree que reemplazó a un templo más antiguo del siglo VII a.C. Sin embargo, el sitio de Delfos se utilizó con fines religiosos y culturales desde tiempos mucho más antiguos, posiblemente desde el siglo VIII a.C. El templo y el santuario de Delfos alcanzaron su apogeo durante los siglos VI y V a.C., siendo un importante centro de peregrinación y consulta del oráculo.
Hagamos un ejercicio de retrospección y traigamos a tiempo presente algunas de las máximas dejadas en ese famoso templo.
En este mundo en el que somos fácilmente arrastrados por el sistema y/o
por lo que ahora se conoce como la matrix, nos olvidamos con alguna frecuencia
(*) de conceptos elementales y nos sumergimos en lo vacío y lo trucado por los
artífices de las manipulaciones mediáticas que han existido en la historia. Mas
allá de lo básico están los pensamientos excelsos y edificantes de probas
conductas los cuales nos acercan más a lo que realmente somos y a lo que
estamos destinados
Las 147 máximas del Oráculo de Delfos son una guía para vivir una vida plena y en armonía con uno mismo y con los demás. Cada una de ellas encierra una sabiduría profunda y nos brinda lecciones valiosas para nuestro crecimiento personal. Inspirado en una visión no dogmática, te ofrezco este texto que integra algunas de estas máximas, acompañadas de sus respectivas moralejas y reflexiones. Si te das cuenta cualquiera de estas máximas las veras reflejadas en los conceptos de los grandes Doctos de las diferentes iglesias y religiones del mundo y hay una razón fundamental, las 147 máximas del templo de Delfos tienen su origen en grandes pensadores.
De todas ellas hay 3 que ocupaban un lugar preferente. Estaban inscritas
en una columna del pronaos (el pórtico de entrada), de modo que todos pudieran
verlas, y son por ello las más conocidas y reproducidas:
ΓΝΩΘΙ ΣΑΥΤΟΝ
Gnothi sauton,
Conócete a ti mismo
ΜΗΔΕΝ ΑΓΑΝ
Mèden agan,
Nada en exceso
ΕΓΓΥΑ, ΠΑΡΑ ΔΑΤΗ
Engua, para date
La confianza trae la ruina
A continuación, algunas de las 147 máximas:
Obedece a Dios.
Escucha la voz interior, aquella guía divina que te conduce hacia el
camino correcto. Aprende a sintonizarte con tu esencia espiritual y sigue la
sabiduría que emana de tu ser más profundo.
Obedece a las leyes.
Respeta las normas y las leyes establecidas en la sociedad en la que
vives. Cumple tus responsabilidades y contribuye al bienestar común. Al
hacerlo, te construyes como un ciudadano ejemplar.
Respeta a los iluminados.
Honra y respeta las creencias y prácticas religiosas de los demás.
Reconoce la divinidad presente en todas las formas de culto y practica la
tolerancia hacia aquellos que siguen diferentes caminos espirituales.
Respeta a tus padres.
Reconoce la importancia de tus padres en tu vida. Valora su amor, su
apoyo y su guía. Aprende de su experiencia y honra su legado, pues ellos han
sido los pilares fundamentales en tu desarrollo.
Aprende a aprender.
Abraza el conocimiento como una herramienta para tu crecimiento
personal. Mantén una mente abierta y curiosa, dispuesta a adquirir nuevos
saberes en cada etapa de tu vida. El aprendizaje continuo te enriquecerá como
individuo.
Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.
No te límites a recibir información de manera pasiva. Reflexiona y
analiza lo que escuchas y lees. Desarrolla un pensamiento crítico y cuestiona
lo que te rodea. Solo a través de la reflexión puedes obtener una comprensión
más profunda del mundo.
Conócete a ti mismo.
Explora tu interior y descubre quién eres realmente. Conócete en tus
fortalezas y debilidades, en tus pasiones y miedos. Al comprender tu propia
naturaleza, podrás tomar decisiones conscientes y vivir una vida auténtica.
Cásate.
Encuentra a alguien con quien puedas compartir tu vida en armonía y
amor. El matrimonio es un vínculo sagrado que te brinda la oportunidad de
crecer y evolucionar junto a otra persona. Cultiva una relación basada en el
respeto mutuo y la comprensión.
Sé oportuno.
Reconoce los momentos adecuados para actuar y tomar decisiones.
Aprovecha las oportunidades que se presentan en tu camino, pero también ten
presente que hay momentos en los que es mejor esperar y observar. La sabiduría
consiste en saber cuándo es el momento adecuado.
Piensa que eres mortal.
Recuerda siempre tu propia finitud. Vive cada día con plena conciencia
de que el tiempo.
Recuerda siempre tu propia finitud. Vive cada día con plena conciencia
de que el tiempo es limitado y que la vida es frágil. Aprecia cada momento,
valora las relaciones y busca la trascendencia en tus acciones. El recordatorio
de la mortalidad puede ser un poderoso estímulo para vivir con propósito y
darle sentido a cada día.
No hables mal de nadie.
Evita el chisme y la difamación. Reconoce la importancia de las palabras
y cómo pueden afectar a los demás. Practica la empatía y el respeto hacia
todos, incluso aquellos con los que puedas tener diferencias. Promueve un
ambiente de armonía y construcción, en lugar de contribuir a la negatividad y
el daño.
Sé moderado en todo.
Cultiva la moderación en todas tus acciones y comportamientos. Evita los
excesos y busca el equilibrio en tu vida. No te dejes arrastrar por los
extremos, sino que busca la armonía en todos los aspectos, desde tus hábitos
alimentarios hasta tus emociones y relaciones interpersonales.
No seas demasiado sabio.
Reconoce que siempre hay más por aprender y que la sabiduría verdadera
incluye la humildad. Evita caer en la trampa de creer que lo sabes todo y
mantente abierto a nuevas perspectivas y conocimientos. La sabiduría consiste
en reconocer la vastedad del universo y nuestra pequeñez dentro de él.
Haz lo que está permitido.
Actúa de acuerdo con la ética y la moral. Cumple con tus
responsabilidades y no te dejes arrastrar por acciones ilícitas o inmorales.
Respeta los derechos de los demás y vive de acuerdo con los valores que
consideres fundamentales.
No confíes en las riquezas.
Reconoce que las posesiones materiales no son el verdadero fundamento de
la felicidad y la plenitud. No te apegues excesivamente a las riquezas ni
busques la felicidad exclusivamente en lo material. Valora más las
experiencias, los vínculos humanos y la contribución positiva que puedas hacer
al mundo.
No alardees de tu virtud.
No te jactes ni presumas de tus virtudes. En lugar de eso, cultiva la
modestia y la humildad. Reconoce tus logros, pero también reconoce que todos
somos seres imperfectos en constante crecimiento. La verdadera virtud no
necesita alarde, sino que se refleja en tus acciones y en cómo te relacionas
con los demás.
Honra a los dioses y a los héroes.
Reconoce y honra a aquellos que han dejado un legado positivo en la
historia y la cultura. Aprende de sus enseñanzas y valora su contribución.
Muestra gratitud hacia aquellos que han inspirado y ayudado a la humanidad, ya
sean figuras históricas o personas cercanas a ti que han dejado una huella
significativa.
Estas moralejas, inspiradas en algunas de las máximas del Oráculo de Delfos, nos
invitan a reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida y nos brindan pautas
para vivir de manera más consciente, ética y plena. No importando la religión
que profeses, es más que un asunto teológico/teosófico, un tema filosófico y de
crecimiento ético, moral y espiritual.
Que tengas un excelente día. Bendiciones.
-Delfos Historia del centro del mundo antiguo. Scott Michael
-Oráculo y ley. Una aproximación a la influencia política de la adivinación en la Antigüedad. David Hernández de la Fuente

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