El Poder de las Resoluciones de Año Nuevo: Creando un Mejor Yo.
Alexis Rodríguez Diaz.
Al formular nuestras resoluciones de Año Nuevo, estamos ejerciendo nuestro poder de elección en las diversas áreas de nuestra vida. Estas áreas son más amplias y numerosas de lo que inicialmente podríamos pensar. Algunas son evidentes, mientras que otras son más sutiles. Es esencial que prestemos atención a cómo utilizamos nuestro tiempo libre. Durante estos momentos libres, tenemos la oportunidad de establecer nuevas tendencias kármicas -consecuencias para el futuro-, más positivas y revitalizantes. El tiempo libre no es sinónimo de ociosidad. Nuestro tiempo libre posee un potencial sagrado: es el espacio disponible para el desarrollo personal y espiritual.
Entonces, ¿qué debes hacer para que tus resoluciones de Año Nuevo se conviertan en realidad?
El primer paso es reconocer que el propósito de la vida es fomentar el autoperfeccionamiento, la creatividad y la paz interior. Este reconocimiento es fundamental para cualquier cambio que deseemos hacer en nuestras vidas. Sin este entendimiento, nuestras resoluciones pueden carecer de dirección y propósito.
El segundo paso es seleccionar metas bien definidas que dependan exclusivamente de ti. No decidas, por ejemplo, que sucederá algo agradable. Eso sería simplemente un deseo relacionado con eventos que están fuera de tu control, y quizás la fantasía de cosechar lo que no sembraste.
En lugar de eso, elige metas que estén dentro de tu control y que puedas alcanzar a través de tus propios esfuerzos. Por ejemplo, en lugar de desear que tu jefe te dé un aumento o ascenso, o que tu negocio sea mas prospero, podrías proponerte mejorar tus habilidades laborales o buscar un nuevo trabajo que pague más, hacer una planificación estratégica para tu negocio, realizar un FODA, trabajar tus debilidades, gestionar tus amenazas, potenciar tus fortalezas y aprovechar las oportunidades. Son muchas opciones disponibles.
Además, es importante que tus metas estén alineadas con tus valores y creencias. Si tus metas están en conflicto con lo que realmente crees, es probable que encuentres resistencia en tu camino hacia el logro de esas metas.
También es útil visualizar tus metas. La visualización es una poderosa herramienta que puede ayudarte a mantener el enfoque en tus metas y a superar cualquier obstáculo que pueda surgir. Imagina cómo te sentirías una vez que hayas alcanzado tus metas. Esta sensación de logro puede ser un gran motivador para seguir adelante, incluso cuando las cosas se pongan difíciles.
Finalmente, recuerda ser amable contigo mismo. Todos cometemos errores y enfrentamos contratiempos. En lugar de castigarte por tus errores, trata de aprender de ellos y utiliza esa experiencia para crecer y mejorar. Recuerda, el verdadero éxito no se mide por la cantidad de veces que caemos, sino por la cantidad de veces que nos levantamos.
Así que, estos primeros días de el Año Nuevo, recuerda que tienes el poder de hacer cambios positivos en tu vida. No importa cuán grandes o pequeñas sean tus resoluciones, lo importante es que estén alineadas con tus valores y que estés dispuesto a hacer el trabajo necesario para alcanzarlas.
Con determinación, perseverancia y un poco de autocompasión, puedes hacer que tus resoluciones de Año Nuevo se conviertan en realidad.
Recuerda que cada día es el inicio de una nueva oportunidad de alcanzar tus metas -sueños- y ser cada día mejor.
Bendiciones.
Alexis Rodríguez D.
Paz y Luz

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