Sincronía con la Naturaleza

 

Sincronía con la Naturaleza

 Una Invitación a un Despertar Sensorial. 

Alexis Rodriguez D. 


Desde las líneas de Las Historias del Ermitaño 

En el corazón de una montaña envuelta en bruma matutina, se encontraba la morada de madera y piedrad. En su interior, el ermitaño y su joven aprendiz, el Shela, dormían profundamente, arrullados por el canto de la lluvia. El ermitaño, conocido por su profunda conexión con la naturaleza, había roto su habitual rutina de madrugador para entregarse al abrazo del sueño y la meditación.


Al alba, un tenue rayo de sol se coló entre las nubes, como un dedo dorado señalando el nuevo día. El shela, despertando sobresaltado, observó extrañado que el ermitaño permanecía en su lecho. Se acercó a él y con voz suave le preguntó:


- Ermitaño, ¿te encuentras bien?


El ermitaño, abriendo los ojos con una sonrisa serena, respondió:


- ¡Muy bien, mi querido shela! Simplemente estoy siguiendo el ejemplo de nuestros hermanos del bosque. ¿Acaso no has notado la sinfonía que nos regala la lluvia?


El shela, prestando atención por primera vez, se percató del sonido reconfortante de las gotas golpeando el techo de la cabaña. Un sonido que, lejos de ser molesto, invitaba a la paz y la introspección.


- La lluvia - continuó el ermitaño - nos ofrece una oportunidad única para conectar con la naturaleza en su estado más puro. Es un momento para aquietar la mente, abrir los sentidos y dejarse llevar por la sabiduría que nos susurran los elementos.


Inspirado por las palabras del ermitaño, el shela se sentó junto a la ventana, observando cómo las gotas de lluvia bailaban sobre las hojas de los árboles. En ese instante, una profunda sensación de calma lo invadió. El mundo exterior, con su ritmo frenético y sus preocupaciones, se desvaneció, dejando paso a una armonía perfecta.


El ermitaño, percibiendo la transformación en el shela, le dijo:


- Observa, mi querido shela, cómo la naturaleza nos enseña a fluir con el ritmo de la vida. Así como las plantas se adaptan a la lluvia, nosotros también podemos aprender a encontrar paz en medio de las tormentas.


El shela, con el corazón rebosante de gratitud, asintió en silencio. Comprendió que la naturaleza no solo era un entorno hermoso, sino también una fuente inagotable de sabiduría y bienestar.


Desde ese día, el shela adoptó la costumbre de meditar bajo la lluvia y con los sonidos de la naturaleza, permitiendo que el sonido de las gotas lo guiara hacia un estado de profunda paz interior. En cada gota descubría una enseñanza, en cada ráfaga de viento una melodía, en cada rayo de sol una promesa de renovación.


La naturaleza, en su infinita generosidad, le había abierto las puertas a un mundo de sabiduría y bienestar, invitándolo a sincronizarse con sus ritmos y a encontrar en ella la armonía que tanto anhelaba.


Sincronizate

Te invito a seguir el ejemplo del shela y embarcarte en un viaje de conexión con la naturaleza. Busca un lugar tranquilo en tu entorno, ya sea un parque, un bosque o incluso tu propio jardín. Cierra los ojos, respira profundamente y escucha atentamente los sonidos que te rodean. Deja que la lluvia, el viento, el canto de los pájaros te guíen hacia un estado de paz interior.


En la quietud de la naturaleza encontrarás sabiduría, bienestar y una profunda conexión con el mundo que te rodea. Abre tus sentidos y permite que la magia de la naturaleza te envuelva, te inspire y te transforme.


Alexis Rodriguez D 

@alexisrodriguezmentoring 

#mentoringholistico #coachespiritual #espiritualidad 


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