Un trozo de verdad

 Todos tienen un trozo de verdad. 

Alexis Rodriguez 




Un cuento de los derviches. 


Más allá de Ġawr (غور), había una ciudad en la que todos sus habitantes eran ciegos. Un rey con su m, que incluía un poderoso elefante, decidió acampar cerca de la ciudad de los ciegos unos días antes de proseguir su viaje.


La población local estaba ansiosa por saber del elefante, pues nunca se habían encontrado con uno y les parecía un animal de lo más exótico. Así, tres miembros de esta ciega comunidad fueron, emocionados, a su encuentro. Al llegar a donde el elefante se encontraba, tantearon ciegamente al animal, palpando cada uno de ellos alguna parte de su voluminoso cuerpo.


Cuando volvieron junto a sus conciudadanos, impacientes grupos se agruparon a su alrededor, preguntaron por la forma y el aspecto del elefante, y escucharon, atentos, a los tres ciegos que habían podido conocer de primera mano sobre tan fabuloso animal.


Al hombre que había tocado la oreja le preguntaron acerca de la naturaleza del elefante y dijo “Es una cosa grande, rugosa y gruesa como un felpudo”.


El que había palpado la trompa repuso: “Te equivocas completamente, es como un tubo recto y hueco, largo y con un olor muy fuerte”.


El que había tocado sus patas comentó: “Es poderoso y firme como un pilar”.


Los tres ciegos lo habían percibido erróneamente: cada uno había palpado una sola parte de las muchas y se había conformado con ello. Ninguno conocía la totalidad.


FIN

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Decisiones

Decisiones Alexis Rodriguez  Ese día, el joven Shela punteaba la caminata, detrás iba el viejo Ermitaño. El Shela, por momentos, aceleraba l...