Cerrando ciclos.


Cerrando Ciclos: 

Hablando de muertes.

Por Alexis Rodriguez Diaz ®


Recientemente falleció una querida tía, a una dilatada edad de casi 98 años, cerró su ciclo de vida corpórea. Este evento me hizo meditar en dos palabras: "Dulce Tristeza".

"Dulce tristeza", este término que alguna vez leí en un cartelito de clausura de un establecimiento, en un mensaje de despedida, me impactó y terminé sumándolo a muchas de mis reflexiones íntimas e introspecciones.

Hay personas que, aunque tengas mucho tiempo sin verlas, lo único que sobrevive vívidamente es "la dulzura". Este es el caso de esta querida tía que cerró su ciclo de permanencia en esta octava.

Es que somos permanentemente dueños de pequeñas muertes. Si entendemos la muerte como "cierre de ciclo", entonces cuántas veces morimos durante nuestra existencia consciente, o mejor dicho, durante nuestro paso por este ciclo que llamamos vida.

Muere el estado fetal cuando nacemos y vemos la luz del mundo, muere el niño y su inocencia cuando llegamos a adolescentes, muere el joven cuando nos caen los años y maduramos, luego muere la madurez y llega la ancianidad para coronarnos con la bendición de una larga vida.

En el camino vamos cerrando ciclos, y cada uno de ellos lleva su dulzura y su tristeza. Siempre terminamos añorando lo que fuimos hasta que saboreamos lo que empezamos a ser.

El ciclo de la muerte del ser humano, pasar del estado corporal físico al estado etéreo espiritual a través del proceso llamado muerte física, debe ser una celebración. Termina siendo como un ascenso, como un cambio para mejor. Regresamos al estado donde todo lo posee todo, y cuando estamos en el lugar donde formamos parte del origen de todas las cosas, pasamos a ser energía pura en conjunción con la energía divina de Dios. Pasamos entonces a ser uno con Dios y su obra.

Nos queda entonces celebrar nuestros ascensos. Cada uno de ellos es tan solo un escalón más que nos lleva a alcanzar el destino final: ser uno con Dios y su obra.

Bendito sea Dios, su obra y nuestro camino en esta octava y en las otras.

Con dulce tristeza te digo adiós, tía.


Bendiciones abundantes y feliz día para todos.

“Polvo eres y a polvo volverás.”
(GÉNESIS 3:19.)


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Decisiones

Decisiones Alexis Rodriguez  Ese día, el joven Shela punteaba la caminata, detrás iba el viejo Ermitaño. El Shela, por momentos, aceleraba l...