Creer y Crear



Creer y Crear.

Por Alexis Rodríguez Díaz.


Un paralelismo majestuoso entre esas dos propiedades: Creer y Crear. 

Toda realización pasa por una etapa teórica antes de verse materializada, Hasta lo que suponemos accidental pasa por ese preliminar teórico que no es otra cosa que pensamiento, palabra y acción.

¿Sabes de qué estamos hablando?
No existe absolutamente nada en esta octava que se suceda por accidente o casualidad o generación espontánea. Todo es causal y tiene un origen, algunas veces consciente para nosotros y muchas veces inconsciente.

En lo más cotidiano es más que evidente que todos nuestros sucesos de todos los días están dados por un plan o por un "no plan", pero siempre son consecuencia de nuestras decisiones o acciones preliminares. Así entonces vemos que nada es una accidentabilidad, si no más bien un cúmulo de consecuencias.
Pongámoslo fácil:  Hoy debemos hacer varias tareas, si no organizamos el dia , si no priorizamos las actividades estas las iremos haciendo en desorden y muy probablemente dejemos algunas sin hacer. ¿Qué paso allí? , no planificamos y por ende se sucedió que entramos en la planificación de otros. Eso fue lo que creamos al "no planificar". No fue que hicimos las cosas al azar y dejamos algunas sin hacer. Es que el resultado de no planificar fue exactamente lo sucedido. 

Crear empieza por creer. 

"El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Juan 7:38).

Si creemos le damos fuerza y poder a aquello que creemos. 

Entendamos la premisa mayor: "Todos tenemos una o muchas Creencias" no hay excepción, está en el ADN humano. El asunto no está en Creer o no Creer, es más bien en que Creemos.

Tomando conciencia en que somos el resultado de nuestras creencias y que nuestras creencias son el combustible que nos mueve diariamente, bien sea hacia el éxito o hacia el fracaso, hacia el bien o hacia el mal, con ese estado de conciencia podemos empezar a depurar un poco de que programas (creencias) llenamos nuestra mente.


Primero el Alma/Espíritu y después el cuerpo.

Somos Cuerpos Espirituales en una experiencia corporal 3D
Yo me paseo por mi propia versión de la frase: " Somos cuerpos espirituales viviendo una experiencia humana"de Pierre Theilhard de Chardin.

En resumen se trata de entender que somos mucho más que cuerpos, que nuestra conexión mística con un universo desconocido por la mayoría nos hace creadores por naturaleza.

¿Que somos capaces de crear?
Todo.
¿Cómo lo Hacemos?
Elevando nuestros estados de conciencia.

Detengámonos un momento acá. No es que todos estamos entrenados para crear todo. Requiere un estado permanente de estudio y práctica, y mucho más allá de eso está el nivel de desarrollo espiritual que tengamos. Para un ejemplo tenemos a los llamados Santos e Iluminados, seres elevadísimos que han llegado a transformar su estadía en este plano con manifestaciones excepcionales. Tanto que aun después de haber desaparecido de este plano de existencia humano o 3D continúan manifestándose en eso que llaman milagros.

Mi aspiración y ojalá que la tuya también no es llegar a ser Santo o iluminado, pero sí hacer de mi experiencia en esta vida corpórea, física o humana, lo más espiritual posible, lo más conectado con el Máximo Creador Dios.

Te invito a ser cada día más consciente de tu transcendencia más allá del cuerpo, te convido a recorrer el camino del autoconocimiento y a aumentar la conexión con el Máximo Creador del Universo. 

En el principio era el Verbo (Pensamiento, Palabra, Acción) y el verbo era con Dios (Somos una partícula infinitesimal de Dios, tenemos su herencia).


El versículo bíblico que se menciona es Juan 1:1, que dice: 

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios".


Que la Gracia del Creador este con nosotros, haciéndonos de la sabiduría para comprender tu capacidad de crear los cambios necesarios en nosotros todos los días, para ser seres más Espirituales y Prósperos en cumplir nuestra misión mientras ocupemos este cuerpo transitorio. Amén.


Bendecido y grandioso día.









Cuida tu Reloj

 

Necesitas cuerda. 

Por Alexis Rodriguez Diaz 


En épocas pasadas, el oficio al que se dedicaba una persona terminaba por dar un apellido a la familia: los herreros, los barreros, la familia tejedora, el relojero, etcétera. Nadie se sentía más que los otros, porque todos eran necesarios.

Esto mismo sucedía en un pequeño pueblo donde todos se conocían, no solo por el nombre sino también por el oficio. Vivían en total armonía hasta que un día algo vino a perturbar la tranquila vida de sus pobladores: el relojero había recibido una enorme herencia y tuvo que abandonar su amado pueblo natal. Toda la población quedó consternada, ya que ya no tendrían un relojero.

El tiempo fue pasando y de pronto, todos empezaron a dejar en el olvido sus relojes que ya no funcionaban y comenzaron a sentir la ausencia del relojero. Pero era inútil seguir lamentándolo, era la nueva realidad.

Sin embargo, hubo alguien que actuó de manera diferente; su reloj ya no marcaba la hora exacta. Pensó en guardarlo, ya que tenía un gran cariño por él, se trataba de un regalo de su abuelo y ya era parte de su vida, lo acompañaba cada día durante muchos años. Por ello no lo abandonó, aunque era cierto que ya no le servía de gran cosa. Pero cada noche, antes de acostarse, cumplía fielmente con el rito de sacar el reloj del cajón para darle cuerda a fin de que se mantuviera funcionando. Corregía la hora más o menos intuitivamente recordando las últimas campanadas del reloj de la iglesia y luego lo volvía a guardar hasta la noche siguiente, cuando repetía la rutina.

Un buen día, hubo un gran revuelo en el pueblo: ¡había regresado el relojero! Cada uno comenzó a buscar ansiosamente entre sus cosas los relojes que habían dejado de funcionar, ahora sí tenían a alguien que finalmente podía arreglarlos. Pero para la decepción de los dueños, ninguno de ellos tenía arreglo, había pasado mucho tiempo sin que fueran usados. Solamente uno de los relojes pudo ser reparado, aquel cuyo dueño lo había mantenido en funcionamiento, aunque no marcaba correctamente la hora. La fidelidad y constancia de darle cuerda cada noche habían mantenido su maquinaria lubricada y en buen estado.

Esta historia pertenece a este tipo de realidades. Tiene mucho de herencia, también de utilidad, necesita fidelidad constante y la esperanza de saber que "El gran relojero" pronto traerá restauración a tu vida.

Tal vez te sientas como ese viejo reloj, pensando que pasó tu mejor tiempo, o te sientes ineficiente en lo que haces, o que hay áreas de tu vida que no tienen arreglo. La buena noticia es que no fuiste descartado ni dejado en el olvido. Tu Padre quiere reparar tu vida, déjalo que Él obre y te sorprenda una vez más.

Romanos 12:12 "Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración."

Si los tiempos por los que estas pasando son difíciles, no tienes las fuerzas para seguir en la carrera, durante este desierto; no dejes de orar, no dejes que tu relación y comunión con Dios se paralicen por la falta de actividad, busca a Dios en todo tiempo, persevera que cercano esta el día que Él vuelva. No olvides, cada noche darle cuerda a tu vida a través de la oración.


" Mirad velad y orad, porque no sabéis cuando será el tiempo" Marcos 13:33

Bendecido día. 

No Solo Basta con Saber.



No es Suficiente con Saber.

Por Alexis Rodríguez Díaz


Desde las líneas del Ermitaño les dejo una lección de vida.


"No sólo basta saber" es una corta y profunda historia que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia y la paciencia en la vida. A través de una simple metáfora, nos muestra cómo la siembra de una semilla no solo depende del acto de plantarla, sino también del cuidado que se le brinda en su crecimiento.

El relato nos presenta a un grupo de sembradores que, a pesar de haber plantado las semillas con ilusión, se desaniman al ver que no germinan. Sin embargo, la sabiduría del Ermitaño les muestra que la clave no está en la cantidad de semillas o en la ayuda divina, sino en la elección del terreno adecuado y el cuidado constante de la siembra.

A lo largo de la historia, el Ermitaño utiliza la parábola del sembrador para ilustrar el proceso de crecimiento de una semilla y cómo este proceso puede ser afectado por diferentes factores externos. Con esto, les invito a reflexionar sobre cómo nuestras acciones y decisiones pueden influir en el resultado final de nuestros esfuerzos.


Las semillas fueron meticulosamente esparcidas sobre los surcos del arado en la tierra, pero a pesar de los esfuerzos de los sembradores, los días y las semanas pasaban sin que germinaran. Desesperanzados, los sembradores rogaban al cielo por lluvia.

Fue entonces que un ermitaño, quien los había estado observando durante días, se acercó a ellos y llamó su atención. Metió su mano en el surco, tomó un puñado de tierra y sacó unas semillas secas con escasas raíces. Tomó otro y otro puñado y descubrió que no había raíces.

Con solemnidad, el ermitaño habló: "No es suficiente tener semillas y ganas. Es necesario elegir el terreno adecuado y cuidar la siembra después de haberla plantado".

Luego continuó: "Mira esas otras tierras, cubiertas de verdes plantas, y aquella otra en la que ya se ha cosechado. ¿Sabes qué ha pasado allí?"

"No es un asunto de Dios, sino un asunto del hombre. Es necesario sembrar en el momento adecuado y tener paciencia. No te desanimes. La vida es una escuela y a veces se aprueba, a veces se reprueba, pero hay que seguir intentando y hacerlo mejor cada vez. Observa a aquellos que han tenido éxito, aprende en silencio de ellos, adapta sus secretos a tu siembra y sigue intentando. Asegúrate de no dejar que les falte el agua, el sol, el cuidado y la poda".

El ermitaño les recordó la parábola de sabiduría del antiguo y sagrado libro: 

"El sembrador salió a sembrar su semilla; y al sembrarla, una parte cayó junto al camino, y fue pisoteada, y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó sobre la roca, y tan pronto como creció, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó en medio de los espinos; y los espinos, al crecer con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en tierra buena, y creció y produjo una cosecha a ciento por uno. Y al hablar estas cosas, Jesús exclamaba: El que tiene oídos para oír, que oiga" (Lucas 8:5-8).

Con estas palabras, el semblante de los hombres cambió y con renovada energía tomaron sus herramientas y comenzaron a preparar la tierra para la próxima siembra.

Mientras tanto, el ermitaño desapareció en el horizonte del camino, regando semillas a su paso y llevando consigo la esperanza y la sabiduría necesarias para el éxito en la siembra.

La Primera Predica



La primera Predica.

Por Alexis Rodríguez D.


¿Sabes que sería lo mejor que deberíamos hacer al amanecer o al empezar un nuevo proyecto?

¿De verdad no lo sabes?


Hablemos de la arrogancia:

La arrogancia es cuando una persona tiene una actitud excesivamente orgullosa de sí misma y se siente superior a los demás. Es creer que uno es mejor o más importante que los demás, lo que puede llevar a comportamientos negativos.


Cuando alguien es arrogante, tiende a cerrarse a nuevas ideas y perspectivas, pensando que siempre tienen la razón. Esto puede obstaculizar su crecimiento personal y profesional, ya que no están dispuestos a aprender de los demás ni a aceptar sus errores.

Además, la arrogancia puede dificultar las relaciones con los demás, porque nadie quiere estar cerca de alguien que constantemente menosprecia a los demás o se muestra poco condescendiente.

En el ámbito laboral, la arrogancia puede ser un obstáculo para el éxito y el progreso, ya que puede alejar a los compañeros y jefes, dificultando la colaboración en equipo y el avance en la carrera o el empleo.

Para prosperar en la vida, es esencial ser humilde, mantener una mente abierta y ser consciente de que habitualmente hay oportunidades para aprender y mejorar. Ser respetuoso con los demás y valorar sus ideas también es crucial para construir relaciones saludables y productivas.

En resumen, la arrogancia es un obstáculo que puede limitar el crecimiento personal, las relaciones y las oportunidades. Ser humilde y estar dispuesto a aprender de los demás nos permitirá avanzar en la vida y alcanzar el éxito de una manera más satisfactoria y significativa.


Ahora, ya habiendo hablado de la arrogancia, hablemos entonces de la humildad, esa característica clásica de los iluminados que, aun con toda la sabiduría o don, están el conocimiento de que son solo una minúscula parte del universo, están abiertos a escuchar, entender y poseen el don de la empatía.


Agradecer es una consecuencia de la humildad y es justamente agradecer lo primero y lo último que deberíamos hacer al empezar un día. Agradecer el amanecer, agradecer el anochecer. También agradecer en deseo manifiesto al iniciar un proyecto y agradecer la culminación de cada etapa del mismo.


El salmo 51:17 nos habla de las palabras de David. 

“Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás"

Ser humilde ante el poder de Dios y sus designios nos lleva a bajar la cabeza ante él y dar gracias por lo que nos da y lo que nos quita, lo que comprendemos y aquello que no comprendemos.


Señor Gracias te doy por el don de la vida, por haberme dado la oportunidad de dedicarte este momento, permíteme Dios ser tu fiel alumno aun en las fronteras donde no te veo, que la fe  me mantenga conectado a tu sabiduría y tu poder. Permiteme Señor encontrar en los retos de todos los días tu amor y tu provisión, y esto que te  pido Señor , te lo agradezco  no solo para mi, sino también para todos aquellos que en ti  posan su agradecimiento. 

Amen.


Feliz y Bendecido día.


 


Te Necesito

Te Necesito.

Por Alexis Rodríguez Díaz.


"Sentí que todo se me iba de las manos, mi corazón latía aceleradamente, el terror se apoderó de mí. Entonces me di cuenta de que no tenía a quién o a qué asirme en ese momento de angustia y desesperación. Dentro del torbellino que azotaba mi cabeza, surgió una luz en forma de voz interna que me recordó: 'Aquí estoy Yo, pídeme y te daré, toma mi mano y te salvaré'. Pensé, oré, medité y la calma fue regresando a mí. Dejé el control en manos de Él, el Padre de todo".

"Saliendo de Mi Noche Oscura"

 

En este fragmento de "Saliendo de Mi Noche Oscura", se aprecia cómo el protagonista de este momento difícil se aferra a Dios en su momento de dificultad, incluso cuando no lo tenía como presente o prioridad. Es el mismo Dios quien le recuerda que está allí, dentro de él, para ayudarle en el trance, y que al dejarlo actuar, Él se hará cargo de todo. Solo debe entregarle el control.


Muchos son los que, embriagados por su arrogancia, sostienen que no hay un Dios omnipresente y omnisciente (yo mismo en alguna noche oscura del alma). Envueltos en ese pseudo poder, se dejan llevar por la arrogancia de creerse autosuficientes. Todo esto hasta que llega un momento de gran crisis, cuando se teme por la vida. Pronunciemos de nuevo, con énfasis, SE TEME POR LA VIDA. En ese momento crucial, te das cuenta de que no hay poder en este mundo que pueda deshacer el momento final, la hora del último aliento. Es allí cuando descubren que sí existe un Dios, una fuerza suprema y absoluta que domina y controla todo, hoy y siempre.


Entonces, al igual que los deportistas, hay que entrenar permanentemente para estar preparados para el momento de la prueba. El momento de la prueba al que me refiero es el momento del alma, el momento sin cuerpo. Allí, cuando no valen el dinero, los bienes, los títulos o los dones, es ese momento en el que solo eres tú y el universo mismo, tú con Dios.


Como decía un lema de una vieja aseguradora: "Más vale tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo", con el único detalle de que este seguro divino, sí o sí, lo necesitaremos en algún momento de nuestra existencia física. Tener a Dios presente es el mejor seguro.


Ojalá tengamos el seguro de Dios vigente en todo momento.


Bendiciones y feliz día.

Más allá del Conocimiento


Más allá del Conocimiento. 

Por Alexis Rodriguez Diaz 


 Es importante recordar que la sabiduría no se trata solo de tener conocimientos, sino también de cómo se usan esos conocimientos. 

En la sabiduría oculta en los códigos de la Biblia nos encontramos con algunas reseñas de ello:

1- "Los sabios no hacen alarde de sus conocimientos, pero los necios hacen pública su necedad"

2- "Al necio le parece bien lo que emprende, pero el sabio escucha el consejo"

 

- Proverbios 12-

 

 "Cualquier sabiduría por la que podamos atribuirnos el crédito no es realmente sabiduría después de todo, debido a lo horriblemente poco que dice acerca de Dios"

 

Estas citas nos recuerdan que la sabiduría no es solo tener conocimientos, sino también saber cómo usarlos y ser humilde al respecto. No es bueno usar tus conocimientos para hacer alardes de sabio, sino para ayudar a los demás y hacer el bien.


Bendecido día lleno de amor y paz. 


Deja de Quejarte

Deja de Quejarte

Por Alexis Rodriguez Diaz

Practicar la gratitud en nuestra vida diaria puede tener un impacto positivo en nuestro bienestar y felicidad.

 Aquí hay algunas formas de incorporar la gratitud en tu rutina diaria:

Llevar un diario de gratitud: 
Toma unos minutos cada día para escribir tres cosas por las que estás agradecido. Pueden ser cosas grandes o pequeñas, desde disfrutar de una taza de café caliente hasta recibir el apoyo de un amigo cercano. 
Reflexionar sobre estas cosas positivas te ayudará a enfocarte en lo bueno de tu vida.

Expresar agradecimiento: 
No te guardes tus sentimientos de gratitud para ti mismo. Expresa tu agradecimiento a las personas que te rodean. Puedes enviar una nota de agradecimiento, decir gracias cuando alguien te elogie o simplemente expresar tu gratitud verbalmente. Esto no solo hará sentir bien a los demás, sino que también fortalecerá tus conexiones y relaciones.

Realizar una sesión de gratitud por la mañana:
 Tómate unos minutos cada mañana para cerrar los ojos y dar las gracias por todo lo que tienes en tu vida. Puedes hacerlo en silencio o en voz alta. Este pequeño ritual te ayudará a comenzar el día con una actitud positiva y agradecida.

Cambiar el enfoque: 
En lugar de centrarte en lo que te falta, enfócate en lo que ya tienes. Aprecia las cosas positivas que tienes en tu vida y no des por sentado lo que tienes. Esto te ayudará a cultivar una mentalidad de abundancia y agradecimiento.

Ayudar a los demás: 
Practicar la gratitud también implica ayudar a los demás. Ofrece tu apoyo emocional, ayuda a alguien con un problema personal o realiza actos de bondad. Al hacerlo, estarás cultivando la gratitud y generando un impacto positivo en la vida de los demás.

Recuerda que practicar la gratitud es una habilidad que se puede desarrollar con el tiempo. Cuanto más te enfoques en las cosas positivas y agradecidas en tu vida, más aumentará tu bienestar y felicidad

Feliz y bendecido día. 

Reenfocar

 

Reenfocar: La Magia de Encontrar en Otras Direcciones

Por Alexis Rodriguez Diaz 


En ocasiones, nos encontramos en la búsqueda de algo y, a pesar de nuestros persistentes intentos, no logramos encontrarlo. Sin embargo, existe un poderoso secreto para desbloquear ese obstáculo: cambiar el foco, desviar nuestra mirada hacia otra dirección por un instante y reenfocar. Es en ese acto de reenfoque donde encontramos la claridad y la respuesta que tanto ansiamos.


En la maravillosa filosofía Hindú, se nos presentan las poderosas "4 Leyes de la Espiritualidad". Estas leyes han sido objeto de profundos estudios por aquellos dedicados al tema, quienes han encontrado sabiduría y certeza en sus enseñanzas. En su esencia, estas leyes nos revelan que no existen las casualidades, sino las causalidades. Todo lo que llega a nuestras vidas tiene un propósito de crecimiento y constituye una lección única y especialmente diseñada para nuestro desarrollo como seres humanos.


En algún momento de nuestras vidas, todos nos enfrentamos a situaciones en las que nos preguntamos "¿por qué?" respecto a los sucesos que nos rodean. En esos momentos, el estudio, la meditación y la comprensión de estas 4 leyes nos ayudarán a transformar esas crisis existenciales en escalones hacia una prosperidad holística.


Aquellas personas que ya conocen y han estudiado estas leyes son testigos de su profundidad e importancia. Para aquellos que las adoptan como una nueva medicina, les deseo que se aprovechen al máximo de ellas.


Ahora, dejemos de lado los dogmas religiosos y examinemos detenidamente estas 4 leyes y sus enunciados. Permítanse reflexionar sobre ellas cada vez que se encuentren "atravesando una tormenta".


LAS 4 LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD


1. "La persona que llega es la persona correcta". Ninguna persona entra en nuestras vidas por casualidad. Todas las personas que nos rodean, todas aquellas que interactúan con nosotros, están ahí por una razón: enseñarnos y ayudarnos a progresar en cada situación.


2. "Lo que pasa es lo único que podría haber pasado". Nada, absolutamente nada de lo que sucede en nuestras vidas podría haber ocurrido de otro modo. Incluso el detalle más insignificante. No existen los "si hubiera hecho esto, habría pasado aquello". No. Lo que sucedió es lo único que podía haber sucedido, y fue así para que aprendamos la lección y sigamos adelante.


3. "El momento en que ocurre es el momento adecuado". Todo comienza en el momento adecuado, ni antes ni después. Cuando estamos listos para emprender algo nuevo en nuestras vidas, es entonces cuando ocurre.


4. "Cuando algo termina, termina". Si algo ha llegado a su fin en nuestras vidas, es para nuestro crecimiento y evolución. Por lo tanto, es mejor dejarlo ir, seguir adelante y continuar enriquecidos con la experiencia.


No creo que sea una casualidad que estés leyendo esto en este preciso momento. Si este texto ha llegado a nuestras vidas hoy, es porque estamos preparados para comprender que ninguna gota de lluvia cae nunca en el lugar equivocado.


Cada párrafo de la vida de los grandes hombres y mujeres que han transitado por esta gran aventura llamada vida encierra una verdad. Estudiar las culturas distintas a las nuestras es un delicioso banquete que nos ayuda a crecer.


Les deseo un día lleno de alegría y bendiciones.


Alexis Rodriguez D


alexisarodriguezd@gmail.com

Somos Instantes


Somos instantes. 

Por Alexis Rodriguez Diaz 


La brevedad se come con años, meses o días. 

Somos instantes que se los lleva el viento. 


Una palada de tierra, un soplo de aire en la ceniza, el extravío de un hasta siempre. 

Somos instantes. 


Una lágrima , una sonrisa, un nacimiento, una muerte, somos instantes que se los lleva el viento. 

Somos instantes. 


Hoy frondosos y majestuosos, mañana soñolientos y ya sin hojas, hasta que se los lleva el tiempo. 

Somos Instantes. 


Somos compañía, somos 

Somos ausencia, somos. 

Somos instantes. 

Decisiones

Decisiones Alexis Rodriguez  Ese día, el joven Shela punteaba la caminata, detrás iba el viejo Ermitaño. El Shela, por momentos, aceleraba l...