No Dejes Entrar al Viejo.
Hoy en honor a un cumpleaños más de mi querido y por siempre recordado y amado compadre y hermano José Febres Cordero:. (Ya en otro plano), quien desde ese lugar que le fue asignado por la Divinidad, esta sonreído y disfrutando como yo este momento de reflexión compartida.
Quienes me
conocen saben que no le he dado tregua a vivir una aventura; desde mis 14 años
no he parado de disfrutar lugares, horizontes, escenas, personas y situaciones inéditas,
en caminos y trochas, por avión, avionetas y hasta colgado de los esquíes de un helicóptero;
y creo poco probable que otros hallan vivido de manera continua y feliz todas
estas situaciones con los bemoles que conllevan. No he parado de experimentar nuevos
escenarios, en lo filosófico, místico y vivencial. He sido disruptivo y arriesgado.
He llegado ríos grandes y pequeños, saltos de agua insignificantes y majestuosos,
llanuras inhóspitas, selvas tropicales y amazónicas, mares y océanos, bajo y
sobre ellos, montañas desde pequeñas hasta alturas de 5500 m, cubiertas de
nieve con temperaturas hasta -30⁰.
Ahora te
preguntaras el porque de esta historia intima de mis vivencias; te preguntaras
porque te cuento todo esto.
Ya te
explico:
Resulta que no es porque, es más bien ”para que”.
-Corría el mes de enero 2021 y por una afección poscovid
empecé a usar bastón, primero usaba uno de mis bastones de trekking para
ayudarme, y así mismo continue mi periplo por España, y también el camino de Santiago lo
hice bajo ese apoyo. Después de recorrer buena parte de Galicia y Asturias, me
deje llegar de nuevo a Madrid, y fue alli que “Deje entrar al Viejo”, se acomodó
y se sentó en el sofá de mi mente, allí donde yo me sentaba a planear o a des
planear mis andanzas. Luego durante el 2022, el “viejo” se sintió cómodo, hasta
diciembre de ese mismo año, que fue que descubrí el plan y me arme de valor y
le dije al “Viejo”, -vete de aquí, no eres bienvenido-.
Fue un
trabajo descubrir al “viejo”; había entrado por la puerta de atrás y casi que
se queda con todo.
Ahorita ya
descubierto el plan del “viejo” y debidamente echado, tiene prohibido entrar, y
ya no hay bastón, ni palo de trekking necesario para andar.
Esta
historia es una lección de vida para mis amig@s ganados en edad, y para recordármelo
esta la memoria de mi Compadre y Hermano:. José Febres Cordero, que con ochenta
y tantos largos, no se rindió a la vejez hasta que el Padre le indico que era la
hora.
Les dejo
una anécdota del nonagenario actor Clint Eastwood
a raíz de una entrevista que le fue hecha.
¡NO DEJO
ENTRAR AL VIEJO!
Esa es la respuesta que le dio el admirado y nonagenario actor Clint Eastwood al cantante de country Toby Keith, cuando éste le preguntó qué cuál era su secreto para seguir activo y brillante a su edad
“Cuando me levanto todos los días, no dejo entrar al viejo. Mi secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras, porque el tipo ya estaba cómodamente instalado, dándome el coñazo a todas horas, sin dejarme espacio para otra cosa que no fuera la nostalgia. Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz. Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes, con independencia de nuestro DNI. Hay que aprender a luchar por no dejar “entrar al viejo”.
Ese viejo que nos aguarda,
apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos.
No dejo entrar al espíritu
viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro
pasado para anudarnos de quejas y remotas angustias, o de traumas revividos y
de olas de dolor.
Hay que darle la espalda al
viejo murmurador, lleno de rabia y quejas, de falta de valor, que se niega a si
mismo que la vejez pueda ser creativa, decidida, llena de luz y de proyección.
Envejecer puede ser agradable, e
incluso divertido, si sabes cómo emplear el tiempo, si estás satisfecho de lo
que has logrado y si sigues conservando la ilusión, añade Clint Eastwood, una
leyenda que lleva diez candidaturas al Oscar, de las que ha ganado cuatro
estatuillas. Todas ellas después de haber cruzado el umbral de los sesenta. A
eso se le llama "no dejar entrar al viejo a casa".
Estas palabras calaron tan hondo
en el cantante de country Toby Keith, que lo inspiraron a componer la canción
"Don’t Let the Old Man In (No dejes entrar al viejo), dedicada al
legendario actor.
PD:. Hay jóvenes que dejan entrar al viejo a su vida y se comportan como tal.
https://youtu.be/1Qw5ejbJGCg

No hay comentarios.:
Publicar un comentario