LA ELECCION
Por Alexis Rodriguez Diaz.
Hoy desde las líneas de mi libro El Ermitaño les dejo un poco de ese mensaje que viene desde nuestro ser interior, desde ese pedacito de Divinidad que todos poseemos.
Se escuchaba el silbido grave del
viento, todo anunciaba un fuerte Vendaval.
Solo las rocas se veían inamovibles, y aun así el inclemente
viento arrastraba los guijarros sueltos del acantilado.
Allí el Joven Shela acompañaba al viejo Ermitaño,
ambos sentados al borde del risco en su meditación matutina. Los trajes de invierno de ambos se notaban ceñidos
al cuerpo por el efecto del fuerte viento y dejaban ver sus figuras del lado que eran
atacados por el Vendaval.
El Ermitaño saco su mano derecha desde dentro de las
telas de su ropaje y esgrimiendo el dedo índice hacia el cielo nublado le dijo al joven Shela:
-Mi querido Shela, la vida es un asunto de decisiones,
y hay momentos para exponerse y momentos para ocultarse, momentos para estar de
pie y momentos para estar acostado, momentos para resistir la tormenta y
momentos para buscar abrigo seguro.
Estando consciente en el presente, tu cuerpo y la
madre tierra te hablan; escúchalos e interprétalos, no basta con oír, hay que
aprender a escuchar.
Hoy nuestro cuerpo consciente no nos habla, pero el cuerpo inconsciente nos esta hablando, el esta escuchando a la madre tierra y nos transmite su mensaje.
Te pregunto querido Shela: Tienes miedo de este
vendaval o tienes certeza de que no nos lanzara al vacío desde este acantilado.
No oigas a tu cuerpo, mente o emociones, no oigas el rugir del viento, te
invito a que "lo escuches".
Por un minuto solo se oía el fuerte ruido del violento
abatir del viento contra arboles y rocas, el Shela aun con sus ojos cerrados,
tal como le había enseñado el viejo Ermitaño, estaba buscando dentro de si las
repuestas, allí estaba todo.
Levanto el mentón el Shela, abrió los ojos y como
quien hubiera recibido una orden le dijo al Ermitaño: - Ermitaño, tu me has
enseñado que la maestría esta dentro de nosotros, ese contacto con la Divinidad
que mora en nosotros tiene todas las repuestas y aprendiendo a escuchar, de allí
vendrán las repuestas; debemos levantarnos y buscar abrigo. Viene una gran
tormenta y solo los ciegos no la verán. Prefiero fallar y poder corregir, antes
que desatar los miedos dentro de mi en el momento que todo este disparado. Los árboles
de raíces muy profundas soportaran las fuerzas de los vientos, mas todo aquello
con poca raíz seria devastado.
El Ermitaño, abriendo los ojos, reacomodando su
bufanda la enrollo sobre su cuello y tapo aun mas sus ojos para protegerse de los
restos que eran arrastrados por los fuertes vientos, acto seguido se levantó y empezó a
andar y detrás de el, el joven Shela hacia lo mismo.
Mientras que se retiraban hacia el refugio se
escuchaba un susurro que salía de sus gargantas que decía:
- "Dios envía estas cosas para que podamos aprender", así como cantico sagrado iban repitiendo ese verso.
Cada día es un nuevo reto, Cada día elegimos el rumbo el como y el hacia donde. Nadie esta mas lejos de su destino que aquel que no
sabe para donde va.
Aprender a escucharnos nos ayuda a definir nuestro
destino, total todos somos arquitectos de nuestros días.
Anímate, construye lo mejor que puedas con lo mejor que tengas
dentro de ti, pero no te compares, eres unic@ y tu edificación también lo es y
obedece a tu momento en el camino de tu misión.
Feliz y bendecido día.
Alexis Rodriguez Diaz.

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