El Quinto Elemento
Alexis Rodriguez Diaz.
Caminando, mis ojos se posaron en las pequeñas criaturas del suelo: plantas diminutas, sobrevivientes de años de depredación. Observé animales huidizos, otrora abundantes, y sentí una punzada de tristeza al ver la burla que sufrían estos seres resilientes.
Siempre me han sorprendido los animales, con su compañía y sus encuentros inesperados. Las plantas, con sus maravillas, me enseñan la importancia de la sinergia, de la conexión. Todo en la naturaleza está interconectado, formando una cadena de sanación.
Desde una Conexión Profunda con la Naturaleza:
Al acercarnos a la creación con respeto e interés, se nos abre una puerta a su mundo. Sentir la vida de un animalito de las montañas en nuestras manos, saludarlo con respeto y consideración, pedir permiso a una planta para tomar un fruto o una flor, buscar un lugar donde pisar sin dañar... Parecen acciones románticas y poco comunes, pero en estos tiempos de cambio, cuando somos conscientes de nuestra interconexión e interdependencia, muchos lamentan el trato irrespetuoso que le han dado a la naturaleza.
Cada criatura de este mundo pertenece a una cadena de sanación interconectada. Todos los reinos están interconectados y entrelazados, formados por los mismos elementos: tierra, aire, fuego y agua. No existe agua en estado natural que no contenga minerales y microorganismos. Los minerales, en sus procesos de transformación, fueron agua, tierra, fuego y aire. Los animales, grandes o pequeños, están formados por estos cuatro elementos, y nosotros también.
¿Qué nos une a todos? El Quinto Elemento, ese elemento que no existe en la tabla periódica ni tiene estado físico definido. Puede ser gaseoso, sólido, líquido o sublimado al mismo tiempo. Es el toque de ligadura íntima: atómica, molecular, sublime y, para nosotros, espiritual. Todo está cargado del ESPÍRITU, al que otros simplemente llaman "El Amor de Dios".
Podría parecer una idea de espíritus libres, pero ha llegado el momento en que tienen razón. Ellos fueron los únicos que hablaron de un mundo que se detendría. También hablaban con los elementales, sentían la presencia mágica del mundo detrás del mundo. Ahora vemos que la gente dice "El mundo se detuvo"(y volverá a detenerse) , escuchamos y vimos a las personas hablar con sus plantas y animales en su intimidad, y es normal. Fue necesario todo lo que pasó para que el nuevo despertar diera sus frutos. Ahora hay muchos más espíritus libres que ayudan a mejorar el mundo y contagian a otros de amor, respeto y consideración por la naturaleza y los elementales.
Es momento de comprender que nuestras acciones tienen un impacto duradero. Dejemos huellas positivas que nos inspiren a seguir creciendo en armonía con la creación.
El Cántico de Daniel, una expresión de amor y respeto por la creación.
Me conmueve profundamente el Cántico de Daniel, donde los tres jóvenes invitan a toda la creación a alabar al Señor. Es un rito de amor y sacerdocio con la obra majestuosa de Dios.
Te invito hoy a alabar al Creador en todas su manifestaciones , con la voz y los actos. Honremos la naturaleza y elevemos nuestro canto al Creador del universo y Señor de la historia."
"Somos lo que hacemos"
Feliz Día, Paz y Luz, Bendiciones.
Alexis Rodríguez D.

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