Todo Pasa


 De que me arrepiento

Alexis Rodriguez Diaz ®

〰 〰 〰 〰 〰 〰 〰 〰 〰 〰 〰

Hace algún tiempo el Shela le preguntó al Ermitaño: De que te arrepientes Ermitaño.

El Ermitaño de una forma tajante le dijo:

     No me arrepiento de nada de lo que he hecho en toda mi vida, si tuviera que arrepentirme de algo seria de lo que no me atreví a hacer, aun así no lo hago. 

Y dicho eso explico:

     Estas donde debes estar, como debes estar. No existe otra situación diferente que no sea tu hoy que vives.

     Hoy muchos pueden llegar a pensar que si hubiera hecho esto o aquello su vida hoy sería diferente o estarían en lugar diferente, pero no es así, no existe manera que su hoy pudiera ser diferente, no vale ni siquiera gastar tiempo en pensarlo.

Todo lo que hicimos nos trajo hasta acá porque fue un trazo hecho y no existe manera de que haya sido diferente.

Estamos donde debemos estar y punto, lo que si podemos cambiar hoy es hacia donde queremos continuar.

Vamos a vivir el presente, ese que tenemos hoy, vamos a responsabilizarnos en este momento del presente y hacer un nuevo plan con nuestros recursos y posibilidades, a veces hay que dejar que el agua se calme antes de cruzar el río, mientras tanto observemos el cielo, las nubes, los signos y las señas que nos están indicando la ruta, los nuevos caminos.

 *ESTO TAMBIÉN PASARÁ.*

La siguiente historia no es verdadera, pero bien podría serlo, ya que es una historia acerca de la verdad.

 Entendamos: no estoy hablando de esa clase de verdad que quizás es verdad para ti, pero no para mí, o de la verdad que es verdad hoy y mentira mañana. No. Estoy hablando de una verdad que es real y cierta tanto para usted, como para mí, como para todo el mundo. Como ya dije, la historia no es real, aunque debería serlo.

 Comienza en la corte del Rey Salomón, quien un día decidió divertirse un poco con su ayudante de mayor confianza.

    El gran Rey le dijo a su ayudante: "Benanías, necesito que encuentres un anillo para que pueda usar en la fiesta de los tabernáculos, dentro de seis meses".

Benanías, con cierto grado de confianza, respondió: "Si tal anillo existe, yo lo encontraré, su majestad. Pero, ¿me permite preguntar cómo sabré cuál es el anillo y por qué es tan especial?" Salomón le dijo: "Si bien no es mágico, ese anillo representa la verdad... una verdad que entristecerá a quien es feliz, y dará felicidad al triste".

Recordemos que Salomón era el hombre más sabio del mundo, por lo que sabía que era imposible encontrar tal anillo, ya que el mismo no existía. Pero Benanías no lo sabía, por lo que comenzó a buscarlo.

 Los días se convirtieron en semanas; las semanas pronto pasaron a ser meses, y Benanías seguía buscando, sin encontrar ningún anillo que coincidiera con la descripción que Salomón le había dado del mismo. Ya no sabía dónde más buscar.

La noche antes del comienzo de la fiesta, desalentado, descorazonado y deprimido, Benanías salió a caminar. Sin llevar un rumbo fijo, de pronto se encontró en la parte más pobre de Jerusalén. Al pasar por un negocio que vendía joyas baratas, Benanías, no teniendo nada que perder, le preguntó a su dueño: "Buen señor, ¿alguna vez ha visto un anillo que pueda entristecer a quien es feliz, y hacer feliz a quien está triste?". Sin decir palabra, el mercader tomó un simple anillo de oro y rayó en él tres letras hebreas: "Guímel - Zayn - Yod", que significan...

... bueno, dejemos que la historia nos lo diga.

-Esa noche, toda la ciudad recibió con grandes celebraciones el comienzo de la fiesta de los tabernáculos. En la corte, Salomón saludó a su ayudante, diciéndole: "Y bien, mi amigo, ¿has encontrado lo que te pedí?" Todos los presentes, incluyendo Salomón, sonrieron ante la broma. Pero las sonrisas duraron sólo hasta que vieron a Benanías meter una mano en el bolsillo de su toga, extraer el paquete envuelto en un paño en el que se encontraba el anillo con las letras escritas, y dárselo al Rey. Salomón abrió el paquete e inspeccionó el anillo. Inmediatamente, su sonrisa se desvaneció. Sabía muy bien lo que esas tres letras significaba: "Esto también va a pasar". A los que están tristes, el saber que su tristeza va a pasar, les da esperanza. Pero para los que están súper satisfechos consigo mismos, así como lo estaba Salomón, el saber que su alegría o felicidad un día va a terminar es un llamado de atención. Para Salomón significaba que toda su riqueza, toda su sabiduría, y todo su poder, un día habrían de evaporarse como el rocío de la mañana.

El Padre nos nutre desde adentro más que desde afuera, así que es el momento oportuno para viaje hacia nuestro interior.



Feliz viaje a todos.

Día de bondad y bien. 🙌

Alexis Rodriguez Diaz 

Salmo de David. El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar. Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.

Salmos 23:1‭-‬6


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Decisiones

Decisiones Alexis Rodriguez  Ese día, el joven Shela punteaba la caminata, detrás iba el viejo Ermitaño. El Shela, por momentos, aceleraba l...