CUIDANDO EL VERDADERO AVATAR

 






CUIDANDO EL VERDADERO AVATAR

Por: Alexis Rodriguez D.


Varias veces, por no pecar de exagerado y decir muchas veces, he tenido el gran privilegio de estar en lugares del planeta donde pocos humanos han puesto un pie, y en otras oportunidades donde la civilización moderna no ha llegado o lo ha hecho muy escuetamente. Te puedo asegurar que han sido experiencias  de máximo valor para mi; de muchas de ellas no guardo fotografías digitales puesto que se sucedieron cuando se viajaba con unos cuantos rollos de film fotográfico de máximo 36 fotografías y se atesoraba el momento de la toma y era eso y no mas, la mayoría de esas fotografías quedaron en los campos de batalla de los muchos años de recorrido. No obstante, no guardo las fotografías pero si los recuerdos imborrables.


Cuando vi por primera vez la pelicula AVATAR quede fascinado, veía a los indígenas y/o campesinos de mis andares, mire a los chamanes y curanderos reflejados en esas imágenes, recordé el amor a la tierra, a las montañas, a los rios y a los cuerpos de agua. Por desgracia me vino el recuerdo de momentos en esos lugares donde fui testigo de como los grande poderes de las corporaciones y las ansias de dinero de los políticos, acababan no solo con los recursos naturales, sino que en algunos casos fui testigo de como manipulaban piezas del juego con el ingreso de alcohol y drogas para destruir lo original y propio de esas culturas. Recuerdo que hace muchos años, vi como en una explotación maderera gigantesca (mas de tres mil hectáreas), llegaba el avión de la compañía con provisiones, pero  también con droga y alcohol para los trabajadores lugareños inducidos a su consumo. 

En otras ocasiones las compañías y los gobiernos sencillamente destruían legalmente todo vestigio de bosques y rios, por supuesto también los pueblos y caseríos, y culturas.

Esto era la punta del iceberg, había otra destrucción que se sucedía, esta era la eliminación de la simbiosis sana y noble del hombre con la naturaleza; la capacidad curativa de las plantas desaparecía, la energía de algún lugar mágico o místico era disipada, también las pócimas curativas de un chaman (curativas con mayúscula), que no eran solo la hierba o la planta tal o cual, allí se sumaba la carga del suelo que quedaba impregnada en la planta, sumada a la nobleza del chaman. En ocasiones vi (inexplicable para mi en ese momento), como un Chaman o curandero hacia que una mordedura de serpiente expulsara el veneno como lagrimas con solo colocar algunas ramas y murmurar rezos o cantos mántricos o como mejor lo quieran llamar, y después reconocer al mordido de serpiente al día siguiente con solo una cojera y a los pocos días estaba 100% sanado. 
Fui testigo presencial de ofrendas a la naturaleza, en un ritual hermoso de agradecimiento por adelantado por lo que daría la tierra, y por la bondad del clima. Nada de esto sobrevive al ataque sostenido y permanente de la avasallante  depredación humana.

Esto hoy me ha hecho especular en el interés de las grandes corporaciones farmacéuticas; a estas grandes industrias no le interesa para nada la cura, le interesa la enfermedad mantenida y sostenida. Total los números no mienten, la industria farmacéutica mundial esta a un puesto por debajo de la industria petróleo y gas, en el ranking de TOP 11 ranking industrias que más dinero mueven en el mundo.

 

 Nada mas poderoso para la evolución holística del ser humano, que reconocer nuestra interconexión con la tierra y lo que esta bajo y sobre ella; aprender a respetarla y agradecerle con la misma fuerza que nos da.

Hace casi dos décadas, en una entrevista que le realizaron desde el periódico británico The Daily Telegraph, en octubre de 2001, Hawking tuvo una reveladora intervención y predijo una pandemia. Declaró “estar más preocupado, a largo plazo, por la biología que por las armas nucleares” y aseguró que sería un virus y no una bomba atómica lo que acabaría con la población de la Tierra.

Del mismo Steven Hawking, en un discurso que dio en un la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong en 2006, dijo esta frase: “Sin importar lo mala que parezca ser la vida, siempre hay algo que puedes hacer, y tener éxito. Mientras que haya vida, hay esperanza”.


Avatar es un recuerdo de nuestra identificación con la madre tierra y su poder sobre nosotros, todo podemos hacer algo para reconectarnos con ella y de alguna manera ayudar a su requilibrio.



Alexis Rodriguez D.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Decisiones

Decisiones Alexis Rodriguez  Ese día, el joven Shela punteaba la caminata, detrás iba el viejo Ermitaño. El Shela, por momentos, aceleraba l...