Los Senderos
Por Alexis Rodríguez Díaz
"La Nada está llena de Todo y el Todo está lleno de la Nada"
Estas palabras me fueron entregadas hace años por un gran maestro.
Después de muchos años sin entender el verdadero significado de esta frase. Nada y todo, resultaba antagónico y dicotómico, o sea una paradoja para el yo de ese momento. Mientras pasaban los años recorriendo senderos de Sefirot a Sefirot, algunas veces oscilando y otras fijadas, entendí mi Tikum, lo reconocí y empecé a andar un camino más equilibrado (oscilación armónica).
Te digo que el camino de la Cábala no es para conseguir efectos inmediatos, pero estoy seguro de que la disciplina que conlleva drenara el conocimiento y la sabiduría para alcanzar mayores niveles de evolución de estados de conciencia, y por ende niveles de realización evidentes en lo espiritual, mental y físico
.
Pasaron muchos años para entender con profundidad este mensaje de Yeshua de Nazareth en Mateo 6:6
Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación cierra la puerta(tu templo interno), y ora a tu Padre en secreto.(cierra tus ojos, oídos, acalla tu mente). Tu Padre que ve todo lo que se hace en secreto(ora en silencio, sin Palabras, que el silencio sea tu más magnífica oración a El que todo lo sabe y lo ve) te recompensará.(elevara tu estado de conciencia respondiendo tus preguntas dándote mucho de exactamente lo que necesites)
Mateo 6:6
Una vez más les digo: "el milagro está dentro de cada uno de nosotros y solo después de entrar al interior del templo interno se irán desvelando misterios tras misterios". Para ello es necesario abandonar viejos y anclados dogmas y fidelidades ancestrales.
Vamos, acompáñame en este nuevo capítulo enunciativo de la Cábala.
Capítulo 4: La Interconexión de las Sefirot en el Árbol de la Vida
En este cuarto capítulo, exploraremos cómo las Sefirot están interconectadas en el Árbol de la Vida y cómo esta estructura jerárquica refleja la relación entre lo divino y lo humano. La disposición de las Sefirot en el Árbol muestra cómo la energía divina fluye desde lo más elevado hasta lo más terrenal y cómo podemos conectar con estas fuerzas para elevarnos espiritualmente.
El Árbol de la Vida está dividido en tres columnas: la columna de la derecha, la columna de la izquierda y la columna central. Cada columna representa una energía y cualidad específica.
La columna de la derecha está asociada con la benevolencia, la expansión y la misericordia. En esta columna encontramos las Sefirot de Jokhmá, Jesed y Nétzaj. Jokhmá representa la chispa creativa y la inspiración divina que desciende desde lo más alto. Jesed es la generosidad y el amor benevolente que fluyen desde Jokhmá hacia el mundo. Nétzaj representa la perseverancia y la victoria, lo que implica una conexión constante con las fuerzas divinas.
La columna de la izquierda está asociada con la disciplina, la restricción y la severidad. En esta columna encontramos las Sefirot de Biná, Guevurá y Hod. Biná es la sabiduría profunda y la comprensión que descienden desde lo más alto. Guevurá representa la fuerza disciplinaria y la contención que contrarresta la benevolencia de Jesed. Hod es la humildad y la gratitud que se desarrolla al reconocer la grandeza divina.
La columna central, representada por Tiféret, Yesod y Malkut, es el punto de equilibrio y armonía entre las fuerzas opuestas de las columnas de la derecha e izquierda. Tiféret combina la benevolencia de la derecha con la disciplina de la izquierda, creando una síntesis de energías equilibradas. Yesod es la fundación y el puente entre el mundo espiritual y el mundo material, conectando la columna central con Malkut, que es la manifestación de lo divino en la realidad física.
Además de las interconexiones verticales, las Sefirot también están relacionadas horizontalmente a través de lo que se conoce como "parzufim" o "rostros". Cada parzuf es una manifestación específica de las Sefirot, que se combinan de manera única para revelar aspectos particulares de la divinidad. Los parzufim más conocidos son el del Arquetipo (Adam Kadmon), el del Hombre (Zeer Anpin) y el de la Novia (Nukvá). Cada uno de ellos desvela diferentes aspectos de la relación entre Dios y el universo, y cómo podemos experimentar la presencia divina en nuestra vida diaria.
Al comprender la interconexión de las Sefirot y los parzufim en el Árbol de la Vida, podemos comenzar a trabajar en nuestro desarrollo espiritual. Al buscar un equilibrio entre las fuerzas opuestas de la benevolencia y la disciplina, podemos alcanzar una mayor armonía en nuestras vidas. A través de la práctica de la meditación y la reflexión sobre las Sefirot, podemos desarrollar una mayor comprensión de la divinidad y cultivar una conexión más profunda con lo divino.
En el próximo capítulo, exploraremos cómo podemos aplicar la sabiduría de las Sefirot en nuestra vida diaria y utilizarla para transformar nuestra conciencia y mejorar nuestras relaciones con los demás y con el mundo que nos rodea. Continuemos nuestro viaje en la Cábala y exploremos cómo esta antigua sabiduría puede enriquecer nuestras vidas y despertar nuestro potencial espiritual. ¡Adelante en este fascinante camino hacia la iluminación!
Paz y Luz para todos.

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