Un viaje de aprendizajes. Ser padres.

 

Un viaje de aprendizaje y transformación. 

Alexis Rodriguez D. 


Maestros del alma

Los hijos, sean de sangre, adoptivos o aquellos que llegan a nuestras vidas por designio del destino, son nuestros más grandes maestros.

 Cada uno de ellos, un ser único e irrepetible, nos ofrece la oportunidad de descubrir y desarrollar aspectos inimaginables de nosotros mismos. A través de su mirada inocente y pura, nos enseñan el significado del amor incondicional, esa esencia divina que impregna todo lo que existe.


Através de la experiencia. 

Con nuestros hijos, aprendemos a amar sin reservas, a cultivar la paciencia y la perseverancia, a desarrollar un corazón estoico y una entrega desinteresada. Son ellos quienes nos muestran cómo convertir el dolor en un motor de transformación, el desencanto en un peldaño hacia la trascendencia y el respeto por las decisiones ajenas en un pilar fundamental de la convivencia.


Jugando a ser niños y adultos. 

Al jugar con ellos, renacemos en la alegría y la espontaneidad de la infancia. Al tomar decisiones importantes en sus vidas, asumimos la responsabilidad y la seriedad que la adultez exige. En este baile de roles, comprendemos que no hay principio sin final, que la vida es un ciclo continuo de aprendizaje y evolución. Este juego permanece en el rol hasta ya mayores. 


Un viaje de ida y vuelta. 

Llegado el momento, nuestros hijos emprenden su propio viaje, llevando consigo la antorcha del legado familiar. Nosotros, por nuestra parte, recordamos que vinimos solos a este mundo y que solos partiremos. La crianza de nuestros hijos nos acerca a la fuente divina de la que todo proviene, permitiéndonos comprender el significado de la existencia y la trascendencia del amor.

Para finalizar te cuento que desde mi perspectiva, en esta octava vamos logrando un poco de perfección con el ejercicio de ser padres. 


"Los hijos son como semillas que plantamos en el jardín de la vida. Con amor, paciencia y dedicación, los vemos crecer y florecer, transformando nuestro mundo en un lugar más bello y armonioso."



Si somos  padres de adultos, de jóvenes o de niños es lo mismo. Los padres siempre serán padres y los niños siempre serán niños, así los veremos siempre.


Feliz, bendecido y abundante día.

Amor y Luz. 

Alexis Rodriguez D 

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