El mejor libro del mundo: "Tu"
27/07/2022
Por: Alexis Rodriguez D.
Transcurría el año 1976, como había sucedido y siguió sucediendo, causalmente cayó en mis manos un libro mensajero, se trataba del Libro de la Vida, de Jiddu Krishnamurti; fue un momento que hizo mella en mi. La verdad es que lo que encontré apenas en las primeras pagina me dejó una guía que necesitaba para seguir.
En 1934, Krishnamurti dijo:
«¿Por qué queremos ser estudiantes de libros, en lugar de ser estudiantes de la vida? Averigüen qué es falso en el medio que los rodea, con todas sus opresiones y crueldades, y entonces descubrirán qué es lo verdadero». Señaló repetidamente que «el libro de la vida», siempre cambiante, con una vitalidad que no puede ser contenida por el pensamiento, era el único digno de «leerse», ya que todos los demás estaban llenos de información falsa. «La historia de la humanidad se halla en ustedes; allí están la vasta experiencia, los miedos profundamente arraigados, las ansiedades, el dolor, el placer y todas las creencias que el hombre ha acumulado a lo largo de milenios. Ustedes son el libro».
Los que somos buscadores de la verdad única, muy probablemente nos pasamos la vida leyendo libros sagrados y estudiando grandes obras de pensadores, filósofos e iluminados; todo esto nos va llenando de tanta información de otros que nos abstrae de nuestra propia secuencia que llevamos dentro.
Cada uno de nosotros trae la secuencia labrada por la vida de los ancestros, y ellos ya llevaban el legado de sus ancestros y así por miles de años.
Centrarnos en la búsqueda interior de esas secuencias, aprender a leernos, descubrir los canales y caminos que nos llevan a la mas pura esencia de nuestro ser, allí leyéndonos como observadores, mas que como enjuiciadores, podemos encontrar las mas prístinas vertientes, nutridas por el conocimiento autentico y original. Aprender a encontrar dentro de nosotros es el mayor descubrimiento.
La contemplación, la meditación, la oración, el silencio interior, el ayuno de alimento para cuerpo y para el alma, son tan solo algunas de las herramientas que nos sirven para leernos y encontrar grandes descubrimientos en nosotros.
Cualquier momento es el mas propicio para encontrar un párrafo de nosotros que nos puede ayudar a seguir adelante.
Hay un tiempo para todo.
Eclesiastés
Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
2 un tiempo para nacer,
y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
y un tiempo para cosechar;
3 un tiempo para matar,
y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir;
4 un tiempo para llorar,
y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
y un tiempo para saltar de gusto;
5 un tiempo para esparcir piedras,
y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
y un tiempo para despedirse;
6 un tiempo para intentar,
y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
y un tiempo para desechar;
7 un tiempo para rasgar,
y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
y un tiempo para hablar;
8 un tiempo para amar,
y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
y un tiempo para la paz.
De nada sirve afanarse
9 ¿Qué provecho saca quien trabaja de tanto afanarse? 10 He visto la tarea que Dios ha impuesto al género humano para abrumarlo con ella. 11 Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.
12 Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva; 13 y sé también que es un don de Dios que el hombre coma o beba y disfrute de todos sus afanes. 14 Sé además que todo lo que Dios ha hecho permanece para siempre; que no hay nada que añadirle ni quitarle; y que Dios lo hizo así para que se le tema.
15 Lo que ahora existe, ya existía;
y lo que ha de existir, existe ya.
Dios hace que la historia se repita.
Bendiciones.
Alexis Rodriguez D.

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