En la Búsqueda.
Fluir
No hay guía hacia la verdad.
Jidu Krishamurti
¿Podemos encontrar a Dios si vamos en busca de él? ¿Puede usted ir en busca de lo desconocido? Para encontrar algo, uno debe saber qué está buscando. Si usted procura encontrar, lo que encuentre será una proyección de sí mismo, será lo que usted desea; y lo que crea el deseo no es la verdad. Ir en busca de la verdad es negarla. La verdad no tiene morada fija; no hay sendero ni guía que conduzcan hacia ella, y la palabra verdad no es la verdad. ¿Puede la verdad ser hallada en un medio particular, en un clima especial, entre determinadas personas? ¿Está aquí y no allá? ¿Es tal persona la que nos guía hacia la verdad, y no otra? ¿Existe, acaso, guía alguna? Cuando la verdad es buscada, lo que encontramos sólo puede provenir de la ignorancia, porque la búsqueda misma nace de la ignorancia. Uno no puede buscar la realidad, «uno» debe cesar para que la realidad sea.
Nuestro apuro en encontrar, nos lleva a hallar aquello que ya fue encontrado por nosotros o por otros.
Para encontrar lo verdaderamente valioso hay que cesar la búsqueda y dejar que todo fluya, aparecerá la belleza, la riqueza, la paz, el amor la felicidad sin la marca paradigmatica de nuestra proyección en lo que buscamos.
La obra magnífica del libro de sabiduría del antiguo testamento nos lo refiere así:
Gobernantes de la tierra, amen la justicia, piensen con rectitud acerca del Señor y búsquenlo con sencillez de corazón. Pues se deja encontrar por quienes no le exigen pruebas, se revela a quienes no desconfían de él. Los pensamientos torcidos apartan de Dios, y el poder divino, cuando es desafiado, confunde a los insensatos. La sabiduría no entra en un alma perversa ni habita en un cuerpo sometido al pecado. Pues el santo espíritu educador se aleja de lo falso, se separa del pensamiento insensato y se retira cuando la injusticia se hace presente. La sabiduría, espíritu amigo del ser humano, no dejará sin castigo los labios blasfemos; porque Dios, que es testigo de los sentimientos, examina conforme a la verdad el corazón y escucha cuanto dice la lengua. El espíritu del Señor llena la tierra, da consistencia a todas las cosas y conoce cuanto se dice. No podrá ocultarse quien hable perversamente, ni podrá escapar a la justicia acusadora. Los pensamientos del impío serán investigados: hasta el Señor llegará el eco de sus palabras y la prueba de sus malas acciones. Hay un oído celoso que todo lo escucha, ni el más leve cuchicheo se le escapa. Por tanto, eviten murmuraciones inútiles y guarden su lengua de toda maledicencia, pues ni aun la palabra más secreta se dice en vano y la boca que calumnia hace morir al alma. No busquen la muerte con una vida descarriada, ni se acarreen la ruina con sus acciones; porque no fue Dios quien hizo la muerte, ni se alegra destruyendo a los vivientes. Él creó todas las cosas para que subsistan, todos los seres del universo son saludables. No hay en ellos veneno mortal, ni el reino de la muerte domina la tierra. Porque la justicia es inmortal.
SABIDURÍA 1:1-15.
Feliz y bendecido día.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario